En el arte no se puede renunciar al pasado, en la renuncia a éste,
está implícita su referencia.

El oficio en el arte está al servicio de la obra,
tener más oficio que el necesario puede terminar por destruirla o afectarla.

En el arte lo objetivo termina en la obra.

La obra total no existe, el artista pone el acento
y renuncia a algo en cada obra.

La crítica en el arte generalmente no hace más
que justificar resultados plásticos.

El artista no crea “modifica”.

Toda explicación o justificación del artista sobre su obra
condiciona y afecta la percepción del espectador.

Para un artista, su última obra
es la prueba más inmediata de su inmadurez.

La crítica en muchas ocasiones,
se refugia en la poesía para no comprometerse.

Se puede vivir sin arte,
pero no vale la pena.
….
El fracaso o el éxito del artista en cada obra
está en la distancia que existe entre la intención y el resultado.

En muchas ocasiones la interpretación de una obra,
da un valor y una dimensión a la obra que el artista desconoce.

El arte como el climaterio debe estar exento de reglas.

El “currículo” puede disfrazar, exagerar, distorsionar, mentir,
la obra no.

Lo primero que debe vencer un artista son sus prejuicios.

El conformismo es el mayor enemigo de la creatividad.

Imaginar es violentar la realidad.

Si te convence aunque no sepas por qué y no le veas sentido
es que es bueno.

Para hacer una obra de arte sólo hace falta intención,
para que sea buena, talento.

El que una obra no nos interese
no quiere decir que ésta no sea buena.